jueves, 31 de mayo de 2007

Luna Azul


Esta noche se producirá en el cielo un fenómeno que sólo se puede apreciar cada dos años y medio. Este inusual hecho ocultará por una hora a la estrella Antares, una de las más brillantes del firmamento

martes, 29 de mayo de 2007


La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.

Eduardo Galeano


Sin alusiones personales!!!!

lunes, 28 de mayo de 2007

Cafe Quijano y Joaquin Sabina - No Tienes Corazón

Feliz Cumpleaños!!!!!


















Por si no se dieron cuenta es mi hno, uno de mis mas grandes orgullos, mi amigo...asi q feliz cumpleaños!!
te amamos muchisisimo.....mami, Anita, Macky y obviamente yo.......
P/d: sorry si no te gustan las fotos..jeje



domingo, 27 de mayo de 2007

La Lenta Máquina del Desamor


La lenta máquina del desamor,
los engranajes del reflujo,
los cuerpos que abandonan las almohadas,
las sábanas, los besos,
y de pie ante el espejo interrogándose cada uno a sí mismo,
ya no mirándose entre ellos,
ya no desnudos para el otro,
ya no te amo,mi amor.



de Julio Cortazar

jueves, 24 de mayo de 2007

Mineria Responsable?

Planta de la mina de oro y plata de
Veladero de Barrick Gold Corporation.
Detrás, el Cerro Penélope que será demolido;
al frente, la vega que alimentaba a la fauna local,
ahora convertida en dique de colas.


Foto paisaje nevado con fauna:
Reserva de Biosfera de San guillermo,
donde Barrick Gold desarrolla su complejo minero
de oro, plata y cobre, en San Juan, Argentina


Jachal, San Juan, Argentina: “Es un negocio que da asco”, dijo sobre la minería con extracción a cielo abierto María José Zalazar a Página/12. El río Jáchal, que pasa junto a la comunidad, pasó de tener 69 miligramos de arsénico por litro antes del inicio de la extracción en Veladero, a 260 miligramos en la actualidad. Además, hallaron 120 miligramos por litro en el agua que reciben a través de la red. Barrick arrojó efluentes clocales a la laguna Guanacache. El resultado: una gran cantidad de peces muertos debido a la falta de oxígeno, explicó el geólogo César Eguaburo.Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/subnotas/72107-23413-2006-08-28.html

Cuando no todo lo que reluce es oro“Es un negocio que da asco”, dijo sobre la minería con extracción a cielo abierto María José Zalazar a Página/12, integrante de la organización Madres Jachaleras y una de las 20 mil personas que habitan Jáchal, ubicada a unos 200 kilómetros del proyecto Veladero. “Son hechos comprobables –asegura–, nadie puede tomar el agua, todos sabemos que está contaminada y que cada vez son más los casos de cáncer.”

martes, 22 de mayo de 2007

Hipocresía

No se porque razón hay personas que tienen el don, de sacarte taaanto, con el solo objeto de molestar, o vaya a saber uno que causa, motivo y/o circunstancia, provoca tal reacción! O sera que tolero muy pocas cosas (es una gran posibilidad)...la verdad, pienso y pienso y tengo demasidas preguntas y muy pocas respuestas, lo cual me enoja aun mas.-
?????????????? que sensacion rara, lllloca, vos que opinas?
"Dicen que me arrastrarán por sobre rocas
cuando la Revolución se venga abajo,
que machacarán mis manos y mi boca,
que me arrancarán los ojos y el badajo.
Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio."
Silvio Rodriguez

Sorpresas te da la Vida Reloaded!!!!





















la Historia de esto esta aqui http://brujitasinsentido.blogspot.com

jueves, 17 de mayo de 2007

Casas de Cartón

Que triste se oye la lluvia
En los techos de carton
Que triste vive mi gente
En las casas de carton

Viene bajando el obrero
Casi arrastrando los pasos
Por el peso del sufrir
Mira que mucho ha sufri..
Mira que pesa el sufrir

Arriba deja la mujer preñada
Abajo esta la ciudad
Y se pierde en su maraña
Hoy es lo mismo que ayer
En su vida sin mañana

"Ahi cae la lluvia
viene el sufrimiento
Pero si la lluvia pasa
Cuando pasa el sufrimiento?
Cuando viene la esperanza?"

"Niños color de mi tierra
Con sus mismas cicatrices
Millonarios de lombrices
Y por eso
Que tristes viven los niños
En las casas de cartón
Que alegres viven los perros
Casa del explotador
Usted no lo va a creer
Pero hay escuelas de perros
Y les dan educacion
Pa que no muerdan los diarios
Pero el patrón!
Hace años muchos años
Que esta mordiendo al obrero

Que triste se oye la lluvia
En los techos de cartón
Que lejos pasa la esperanza
En las casas de cartón
Que triste se oye la lluvia
En los techos de cartón
Que triste se oye la lluvia
En los techos de cartón

martes, 15 de mayo de 2007

Llamamos destino a todo cuanto limita nuestro poder.-

Ralph Waldo Emerson


Es realmente desesperante poseer una memoria que comienza demasiado pronto y que perdura por mucho tiempo…Hay cosas que me gustaría olvidar.-

Pearl S. Buck

jueves, 10 de mayo de 2007

Algunas Fotos del 1º de Mayo (Mi Dia!)

Continuara....

martes, 8 de mayo de 2007

La vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir.
Gabriel García Márquez

viernes, 4 de mayo de 2007

Sorpresas te da la vida...

jueves, 3 de mayo de 2007

El Caballero Sir Galahad


Es una largaaa historia pero vale la pena leerla

Esta historia nos lleva a la época del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda, tiempo de hechicería y castillos de puentes levadizos, tiempo de intrigas y batallas heroicas, tiempo de dragones mágicos que arrojan fuego por la boca y de paladines de honor y valor ilimitados.
El rey Arturo había enfermado. En tan solo dos semanas su debilidad lo había postrado en su cama y ya casi no comía. Todos los médicos de la corte fueron llamados para curar al monarca pero nadie había podido diagnosticar su mal. Pese a todos los cuidados, el buen rey empeoraba.Una mañana, mientras los sirvientes aireaban la habitación donde el rey yacía dormido, uno de ellos le dijo a otro con tristeza:—Morirá…En el cuarto estaba Sir Galahad, el más heroico y apuesto de los caballeros de la mesa redonda y el compañero de las grandes lides de Arturo.Galahad escuchó el comentario del sirviente y se puso de pie como un rayo, tomó al sirviente de las ropas y le gritó:—Jamás vuelvas a repetir esa palabra, ¿entiendes? El rey vivirá, el rey se recuperará…. Solo necesitamos encontrar al médico que conozca su mal, ¿oíste?El sirviente, temblando, se animó a contestar:—Lo que pasa, Sir, es que Arturo no está enfermo, está embrujado.Eran épocas donde la magia era tan lógica y natural como la ley de gravedad.—¿Por qué dices eso, maldición! —preguntó Galahad.
—Tengo muchos años, mi señor, y he visto decenas de hombres y mujeres en esta situación, solamente uno de ellos ha sobrevivido.—Eso quiere decir que existe una posibilidad… Dime cómo lo hizo ése, el que escapó de la muerte.—Se trata de conseguir un brujo más poderoso que el que realizó el conjuro; si eso no se hace, el hechizado muere.—Debe haber en el reino un hechicero poderoso —dijo Galahad—, pero si no está en el reino lo iré a buscar del otro lado del mar y lo traeré.—Que yo sepa hay solamente dos personas tan poderosas como para curar a Arturo, Sir Galahad; uno es Merlín, que aún en el caso de que se enterara tardaría dos semanas en venir y no creo que nuestro rey pueda soportar tanto.—¿Y la otra?El viejo sirviente bajó la cabeza moviéndola de un lado a otro negativamente.—La otra es la bruja de la montaña… Pero aun cuando alguien fuera suficientemente valiente para ir a buscarla, lo cual dudo, ella jamás vendría a curar al rey que la expulsó del palacio hace tantos años.La fama de la bruja era realmente siniestra. Se sabía que era capaz de transformar en su esclavo al más bravo guerrero con solo mirarlo a los ojos; se decía que con solo tocarla se le helaba a uno la sangre en las venas; se contaba que hervía a la gente en aceite para comerse su corazón.Pero Arturo era el mejor amigo que Galahad tenía en su vida, había batallado a su lado cientos de veces, había escuchado sus penas más banales y las más profundas. No había riesgo que él no corriera por salvar a su soberano, a su amigo y a la mejor persona que había conocido.Galahad calzó su armadura y montando su caballo se dirigió a la montaña Negra donde estaba la cueva de la bruja.Apenas cruzó el río, notó que el cielo empezaba a oscurecerse. Nubes opacas y densas perecían ancladas al pie de la montaña. Al llegar a la cueva, la noche parecía haber caído en pleno día.Galahad desmontó y caminó hacia el agujero en la piedra. Verdaderamente, el frío sobrenatural que salía de la gruta y el olor fétido que emanaba del interior lo obligaron a replantear su empresa, pero el caballero resistió y siguió avanzando por el piso encharcado y el lúgubre túnel. De vez en cuando, el aleteo de un murciélago lo llevaba a cubrirse instintivamente la cara.A quince minutos de marcha, el túnel se abría en una enorme caverna impregnada de un olor acre y de una luz amarillenta generada por cientos de velas encendidas. En el centro, revolviendo una olla humeante, estaba la bruja.Era una típica bruja de cuento, tal y como se la había descripto su abuela en aquellas historias de terror que le contaba en su infancia para dormir y que lo desvelaban fantaseando la lucha contra el mal que emprendería cuando tuviera edad para ser caballero de la corte.Allí estaba, encorvada, vestida de negro, con las manos alargadas y huesudas terminadas en larguísimas uñas que parecían garras, los ojos pequeños, la nariz ganchuda, el mentón prominente y la actitud que encarnaba el espanto.Apenas Galahad entró, sin siquiera mirarlo la bruja le gritó:—¡Vete antes de que te convierta en un sapo o en algo peor!—Es que he venido a buscarte —dijo Galahad—, necesito ayuda para mi amigo que está muy enfermo.—Je… je… je… —rió la bruja—. El rey está embrujado y a pesar de que no he sido yo quien ha hecho el conjuro, nada hay que puedas hacer para evitar su muerte.—Pero tú… tú eres más poderosa que quien hizo el conjuro. Tú podrías salvarlo —argumentó Galahad.—¿Por qué haría yo tal cosa? —preguntó la bruja recordando con resentimiento el desprecio del rey.—Por lo que pidas —dijo Galahad—, me ocuparé personalmente de que se te pague el precio que exijas.La bruja miró al caballero. Era ciertamente extraño tener a semejante personaje en su cueva pidiéndole ayuda. Aun a la luz de las velas Galahad era increíblemente apuesto, lo cual sumado a su porte lo convertía en una imagen de la gallardía y la belleza.La bruja lo miró de reojo y anunció:—El precio es este: si curo al rey y solamente si lo curo….—Lo que pidas… —dijo Galahad.—¡Quiero que te cases conmigo!Galahad se estremeció. No concebía pasar el resto de sus días conviviendo con la bruja, y sin embargo, era la vida de Arturo. Cuántas veces su amigo había salvado la suya durante una batalla. Le debía no una, sino cien vidas… Además, el reino necesitaba de Arturo.—Sea —dijo el caballero—, si curas a Arturo te desposaré, te doy mi palabra. Pero por favor, apúrate, temo llegar al castillo y que sea tarde para salvarlo.En silencio, la bruja tomó una maleta, puso unos cuantos polvos y brebajes en su interior, recogió una bolsa de cuero llena de extraños ingredientes y se dirigió al exterior, seguida por Galahad.
Al llegar afuera, Sir Galahad trajo su caballo y con el cuidado con que se trata a una reina ayudó a la bruja a montar en la grupa. Montó a su vez y empezó a galopar hacia el castillo real.Una vez en el castillo, gritó al guardia para que bajara el puente, y éste con reticencia lo hizo.Franqueado por la gente de aquella fotrtaleza que murmuraba sin poder creer lo que veía o se apartaba para no cruzar su mirada con la horrible mujer, Galahad llegó a la puerta de acceso a las habitaciones reales.Con la mano impidió que la bruja se bajara por sus propios medios y se apuró a darle el brazo para ayudarla. Ella se sorprendió y lo miró casi con sarcasmo.—Si es que vas a ser mi esposa —le dijo— es bueno que seas tratada como tal.Apoyada en el brazo de él, la bruja entró en la recámara real. El rey había empeorado desde la partida de Galahad; ya no despertaba ni se alimentaba.Galahad mandó a todos a abandonar la habitación. El médico personal del rey pidió permanecer y Galahad consintió.La bruja se acercó al cuerpo de Arturo, lo olió, dijo algunas palabras extrañas y luego preparó un brebaje de un desagradable color verde que mezcló con un junco. Cuando intentó darle a beber el líquido al enfermo, el médico le tomó la mano con dureza.—No —dijo—. Yo soy el médico y no confío en brujerías. Fuera de…Y seguramente habría continuado diciendo “…de este castillo”, pero no llegó a hacerlo; Galahad estaba a su lado con la espada cerca del cuello del médico y la mirada furiosa.—No toques a esta mujer —dijo Galahad—; y el que se va eres tú… ¡Ahora! —gritó.El médico huyó asustado. La bruja acercó la botella a los labios del rey y dejó caer el contenido en su boca.—¿Y ahora? —preguntó Galahad.—Ahora hay que esperar —dijo la bruja.Ya en la noche, Galahad se quitó la capa y armó con ella un pequeño lecho a los pies de la cama del rey. Él se quedaría en la puerta de acceso cuidando de ambos.
A la mañana siguiente, por primera vez en muchos días, el rey despertó.—¡Comida! —gritó— Quiero comer…Tengo mucha hambre.—Buenos días majestad —saludó Galahad con una sonrisa, mientras hacía sonar la campanilla para llamar a la servidumbre.—Mi querido amigo —dijo el rey—, siento tanta hambre como si no hubiese comido en semanas.—No comiste en semanas —le confirmó Galahad.En eso, a los pies de su cama apareció la imagen de la bruja mirándolo con una mueca que seguramente reemplazaba en ese rostro a la sonrisa. Arturo creyó que era una alucinación. Cerró los ojos y se los refregó hasta comprobar que, en efecto, la bruja estaba allí, en su propio cuarto.—Te he dicho cientos de veces que no quería verte cerca de palacio. ¡Fuera de aquí! —ordenó el rey.—Perdón majestad —dijo Galahad—, debes saber que si la echas me estás echando también a mí. Es tu privilegio echarnos a ambos, pero si se va ella me voy yo.—¿Te has vuelto loco? —preguntó Arturo— ¿Adónde irías tú con este monstruo infame?—Cuidado alteza, estás hablando de mi futura esposa.—¿Qué? ¿Tu futura esposa? Yo he querido presentarte a las jóvenes casaderas de las mejores familias del reino, a las princesas más codiciadas de la región, a las mujeres más hermosas del mundo, y las has rechazado a todas. ¿Cómo vas ahora a casarte con ella?La bruja se arregló burlonamente el pelo y dijo:—Es el precio que ha pagado para que yo te cure.—¡No! —gritó el rey— Me opongo. No permitiré esta locura. Prefiero morir.—Está hecho, majestad —dijo Galahad.—Te prohibo que te cases con ella —ordenó Arturo.—Majestad —contestó Galahad—, existe solo una cosa en el mundo más importante para mí que una orden tuya, y es mi palabra. Yo hice un juramento y me propongo cumplirlo. Si tú te murieses mañana, habría dos eventos en un mismo día.El rey comprendió que no podía hacer nada para proteger a su amigo de su juramento.—Nunca podré pagar tu sacrificio por mí, Galahad, eres más noble aún de lo que siempre supe. —El rey se acercó a Galahad y lo abrazó—. Dime aunque sea qué puedo hacer por ti.A la mañana siguiente, a pedido del caballero, en la capilla del palacio el sacerdote casó a la pareja con la única presencia de su majestad el rey. Al final de la ceremonia, Arturo entregó a Sir Galahad su bendición y un pergamino en el que cedía a la pareja los terrenos del otro lado del río y la cabaña en lo alto del monte.Cuando salieron de la capilla, la plaza central estaba inusualmente desierta; nadie quería festejar ni asistir a esa boda; los corrillos del pueblo hablaban de brujerías, de hechizos trasladados, de locura y de posesión…
Galahad condujo el carruaje por los ahora desiertos caminos en dirección al río y de allí por el camino alto hacia el monte.Al llegar, bajó presuroso y tomando a su esposa amorosamente por la cintura la ayudó a bajar del carro. Le dijo que guardaría los caballos y la invitó a pasar a su nueva casa.Galahad se demoró un poco más porque prefirió contemplar la puesta del sol hasta que la línea roja terminó de desaparecer en el horizonte. Recién entonces Sir Galahad tomó aire y entró.El fuego del hogar estaba encendido y, frente a él, una figura desconocida estaba de pie, de espaldas a la puerta. Era la silueta de una mujer vestida en gasas blancas semitransparentes que dejaban adivinar las curvas de un cuerpo cuidado y atractivo.Galahad miró a su alrededor buscando a la mujer que había entrado unos minutos antes, pero no la vio.—¿Dónde está mi esposa? —preguntó.La mujer giró y Galahad sintió su corazón casi salírsele del pecho. Era la más hermosa mujer que había visto jamás. Alta, de tez blanca, ojos claros, largos cabellos rubios y un rostro sensual y tierno a la vez. El caballero pensó que se habría enamorado de aquella mujer en otras circunstancias.—¿Donde está mi esposa? —repitió, ahora un poco más enérgico.La mujer se acercó un poco y en un susurro le dijo:—Tu esposa, querido Galahad, soy yo.—No me engañas, yo sé con quién me casé —dijo Galahad— y no se parece a ti en lo más mínimo.—Has sido tan amable conmigo, querido Galahad, has sido cuidadoso y gentil conmigo aun cuando sentías que aborrecías mi aspecto, me has defendido y respetado tanto como nadie lo hizo nunca, que te creo merecedor de esta sorpresa… La mitad del tiempo que estemos juntos tendré este aspecto que ves, y la otra mitad del tiempo, el aspecto con el que me conociste… —la mujer hizo una pausa y cruzó su mirada con la de Sir Galahad—. Y como eres mi esposo, mi amado y maravilloso esposo, es tu privilegio tomar esta decisión: ¿Qué prefieres, esposo mío? ¿Quieres que sea ésta de día y la otra de noche o la otra de día y ésta de noche?
Dentro del caballero el tiempo se detuvo. Este regalo del cielo era más de lo que nunca había soñado. Él se había resignado a su destino por amor a su amigo Arturo y allí estaba ahora pudiendo elegir su futura vida. ¿Debía pedirle a su esposa que fuera la hermosa de día para pasearse ufanamente por el pueblo siendo la envidia de todos y padecer en silencio y soledad la angustia de sus noches con la bruja? ¿O más bien debía tolerar las burlas y desprecios de todos los que lo vieran del brazo con la bruja y consolarse sabiendo que cuando anocheciera tendría para él solo el placer celestial de la companía de esta hermosa mujer de la cual ya se había enamorado?Sir Galahad, el noble Sir Galahad, pensó y pensó y pensó, hasta que levantó la cabeza y habló:—Ya que eres mi esposa, mi amada y elegida esposa, te pido que seas… la que tú quieras ser en cada momento de cada día de nuestra vida juntos…
Cuenta la leyenda que cuando ella escuchó esto y se dio cuenta de que podía elegir por sí misma ser quien ella quisiera, decidió ser todo el tiempo la más hermosa de las mujeres.
Cuentan que desde entonces, cada vez que nos encontramos con alguien que, con el corazón entre las manos, nos autoriza a ser quienes somos, invariablemente nos transformamos.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Pa´ti no estoy


Pa' ti no estoy
Rosana

Que te vaya bonito, mis mejores deseos,
que en la vida recojas lo que siembres de bueno.

Que te vaya bonito, que no te vaya mal,
y que el tiempo te deje donde tengas que estar.

Quisiste ser universal eclipsando mis sueños,
que Dios te proteja en la celda de tu soledad.

Yo me voy a plantar al campo,
o la orilla la marea,
deseo que todo te vaya de vicio me voy ahí te quedas.
Me voy a vivir tranquila,
sin pausa pero sin prisa,
deseo que todo te vaya de lujo,
no espero visita a si que no vayas,
que pa' ti no estoy,
yo pa' ti no estoy.

Salud amor y fortuna, me llevo todo en orden,
salud pa' ver, amor pa' ser, fortuna pa' olvidar tu nombre.

Me marcho con las lunas, donde el sol no se esconde,
y me abriga mi invierno y ella enciende mis noches.

Y tu quisiste ser universal eclipsando mis sueños,
que Dios te proteja en la celda de tu soledad.

Yo me voy a plantar al campo,o la orilla la marea,
deseo que todo te vaya de vicio me voy ahí te quedas.

Me voy a vivir tranquila,
sin pausa pero sin prisa,
deseo que todo te vaya de lujo,
no espero visita a si que no estoy...

Que me voy a plantar al campo,
o la orilla la marea,
deseo que todo te vaya de vicio me voy ahí te quedas.
Me voy a vivir tranquila,
sin pausa pero sin prisa,
deseo que todo te vaya de lujo,
no espero visita a si que no vayas,
que pa' ti no estoy,
yo pa' ti no estoy, oohh!!
pa' ti no estoy,
yo pa' ti no estoy,
pa' ti no estoy.

Te dejo todo aquello que me diste,
me llevo todo lo que di que no quisiste,
me voy contenta no tengo más que darte,
me llevo todo lo que di que no cuidaste.
Yo pa' ti no estoy, oohh!!
pa' ti no estoy.
Yo pa' ti no estoy, oohh!!
pa' ti no estoy.